“Contrología es la ciencia y el arte del desarrollo coordinado de cuerpo, mente y espíritu a través de movimientos naturales bajo un estricto control de la voluntad”
El revolucionario método Pilates y sus aparatos fueron creados por el brillante genio alemán Hubertus Joseph Pilates (1883-1967), nacido en Mönchengladbach.
También conocido como “Joe”, este visionario fue un pionero en el ámbito del movimiento. A lo largo de su vida, dedicada al autoaprendizaje, la disciplina y una incansable obsesión por perfeccionar su método, desarrolló un sistema de ejercicios cuyo objetivo era restaurar la salud de las personas mediante el movimiento adecuado de sus cuerpos. Se asentó en la ciudad de Nueva York, donde enseñaba sus ejercicios tanto a la alta sociedad como a personas sin hogar.
En Aprende Pilates preservamos la esencia del método original, fieles al propósito con el que fue creado: alcanzar la salud y el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Aquí no reinventamos la Contrología, la respetamos.
Tras su fallecimiento, fue Romana Kryzanowska (1923-2013), a petición expresa de Joe, quien asumió la dirección de su estudio y se encargó de preservar el legado de su maestro.
Junto con su hija Sari Mejía, Romana logró transmitir fielmente este conocimiento a nuevas generaciones de instructores mediante el programa de certificación que hoy conocemos como Romana’s Pilates International.
Hoy en día, grandes maestros como Javier Pérez Pont y Esperanza Aparicio, quienes han aprendido y trabajado durante años junto a Romana, continúan difundiendo la Contrología con dedicación y pasión, respetando los valores fundamentales transmitidos por Romana: humildad, respeto y trabajo.
En Aprende Pilates preservamos la esencia del método original, fieles al propósito con el que fue creado: alcanzar la salud y el equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu. Aquí no reinventamos la Contrología, la respetamos.
Mejorarás tu postura y aliviarás dolores causados por patologías como hernias, escoliosis y otras afecciones causadas por una incorrecta alineación corporal.
Equilibrarás tu cuerpo, fortaleciendo las zonas débiles y mejorando la flexibilidad en las áreas más rígidas.
Aprenderás a enfocar tu mente y a concentrarte, reduciendo el estrés y la ansiedad.
Progresivamente, te moverás de forma más natural y armónica, lo que incrementará tu bienestar general.